Empiezo a escribir camino a Nazca, literalmente entre "Pisco y Nazca". Comenzamos este cortísimo viaje de 3 días con la idea de conocer lo máximo posible.
2pm
Parados en la panamericana Sur km 11 preguntamos por un bus hasta Cañete : 25 lucas... no hay forma!!.. Cogimos uno hasta Mala 4 soles y de Mala a Cañete 4.5 soles, total 8.5 lucas... de Cañete a imperial, de Imperial a Lunahuana 5 buses-1er destino. Ese día –Sábado- nos levantamos tardísimo y no como lo teníamos programado.
6pm
Envueltos en salvavidas, remos en mano, veíamos como se nos ocultaba el sol. El guía dijo: "no se preocupen lo he hecho mil veces" y a remar!. Una balsa inflable por los rápidos del río Cañete, derecha, izquierda, adelante, atrás, y se nos fue la luz del sol. La luna llena se asomo y brillaba en el agua, casi una hora remando, esquivando obstáculos e intentando no voltear la balsa y nuestro guía exclamo: "no veo las piedras!!!" -todos callados- en asombro total, "confiare en mis instintos" agrego...y nosotros que? confiaremos en nuestros instintos o en el de el???...
Splash splash, inundados por completo, termino por fin!...segunda vez, que lo hago y lo odie, otra vez y lo volvería a odiar. Caminar descalzos, hasta la agencia dejar los remos, cambiarnos, una vuelta por la plaza y un nuevo bus de regreso a cañete y hacia Chincha.
10pm
En Chincha pasamos la noche, y la fiesta? donde están todos? como es que no hay nadie si los hospedajes están llenos? Alguien dijo tienen que ir a Sunampe, ahí estaban todos. Una cachina, un caldo de gallina y unos anticuchos, nuestro almuerzo-cena del día, mucha música criolla y vernacular, y de regreso al hospedaje. Prometimos levantarnos temprano.
No lo hicimos!
10am
Super tarde!, y nuestro itinerario decía Islas Ballestas antes del mediodía. No puede ser!, miramos nuestro mapa, y había la misma distancia de Cañete a Chincha que de Chincha a las islas...En tiempo record ya estábamos en el bus rumbo a pisco y luego a las islas. Jürgen y Sofi se embarcaron, nosotras nos quedamos -ya lo conocíamos- después de dos horas, regresaron lo primero q dijo fue...me maree!..pobre hermano menor. Bueno el mar ya estaba agitado y los cubrieron con protectores para no mojarse...en fin, según las fotos si vieron la variedad de animales que hay ahí...chévere!
Segundo destino...check
7am
nadie se ducho!...a pesar de ser temprano no era lo suficiente, para todo lo que nos quedaba por hacer. Un desayuno quicklie y taxi a la Huacachina -un oasis en medio del desierto- no había nadie...ni los que alquilaban las tablas, unas cuantas fotos y por fin unas tablas. El ascenso fue mas que difícil, al llegar a la cima pensé, “si me tiro, tendré que subir de nuevo...nooooo!!!”
9am
Nos lanzaríamos... Sofi, fue la mas temerosa (mala experiencia en snowboard) se lanzo pocas veces y aun así fue la única q acabo con sangre en la cabeza -muy poca claro-. Las muchas vueltas de campana (incluido espaldazos contra la arena) de Julio, hacían q temiera lanzarme, y por fin lo hice, se siente la velocidad y no puedes parar, y si lo intentas... caída asegurada... luego de varias caídas y arena en todo lados (incluyendo cámaras, celulares, etc.), mi hermano y yo decidimos tirarnos juntos, por supuesto q fue un rotundo fracaso, de cara contra la arena. –por cierto gracias Jürgen por los moretones en mi cuerpo-
Tercer desafío..... check
11am
Volvimos a Ica, y emprendimos rumbo a las Líneas de Nazca -esa impresionante obra pre inca- luego de dos horas de viaje y un taxi nos encontrábamos en el aeropuerto de nazca, intentado conseguir el mejor precio.
2pm
Subimos a la avioneta, en medio del desierto dividido por la panamericana Sur, podíamos divisar millones de líneas -millones y millones- pero sin ningún significado, solo eran surcos en el desierto, cuando el piloto dijo “ahí esta, debajo del ala derecha”, y lo vi!...una ballena!...12 figuras en total, dijo el piloto, pero podríamos jurar que vimos muchas mas...increíble y asombroso. Es algo q no se puede describir, tienes que verlo por ti mismo. De regreso a tierra firme y Jürgen mareado, nuevamente, buscaba un lugar donde refrescarse, ya que había dejado mas que buenos recuerdos en ese viaje, había dejado su estomago completo en aquella avioneta.
De regreso a nazca, almorzamos y emprendimos el viaje de regreso a Lima, con muchas fotos, nuevas anécdotas y mil risas.
Medianoche y ya estábamos en casa.
A-Team